Psicología & Terapia
De años de estudio en TCC, teoría del apego, integración del trauma y EMDR, aprendí cómo funciona la mente — y cómo sanamos.
psicóloga,
practicante
de mindfulness
y profesora
de yin yoga

Mi trabajo combina la psicoterapia, el mindfulness y una comprensión del bienestar emocional arraigada en el cuerpo.
Vivimos en una cultura que constantemente nos exige hacer más, ser más y mejorarnos a nosotros mismos. Sin embargo, sanar rara vez se trata de convertirte en alguien nuevo. Más bien, se trata de reconectar contigo mismo, bajo el miedo, la presión y las formas en que aprendiste a sobrevivir.
Mi experiencia me ha enseñado que el cambio duradero rara vez viene de forzar las cosas. Comienza cuando bajamos el ritmo, escuchamos profundamente y aprendemos a relacionarnos con nosotros mismos con mayor presencia, compasión y aceptación.



Mucho antes de convertirme en psicóloga, ya estaba buscando — tratando de entender la mente, las emociones y qué nos ayuda a sentirnos más libres y vivos. Vivir en el extranjero y moverme entre culturas moldeó profundamente la manera en que entiendo a las personas, el cambio y la sanación.
Aunque la psicología siempre se sintió como mi camino, la vida primero me llevó por otro lado — a través de la aviación, la vida corporativa y, finalmente, el burnout. Lo que en su momento se sintió como perderme a mí misma se convirtió en una invitación a escucharme más profundamente.
Años de terapia, mindfulness, yoga, meditación y vida en Bali transformaron la manera en que me relaciono conmigo misma y con la vida. Hoy, esas experiencias me permiten acompañar a otros con mayor presencia, humanidad y profundidad.
De años de estudio en TCC, teoría del apego, integración del trauma y EMDR, aprendí cómo funciona la mente — y cómo sanamos.
Con más de cinco años como psicoterapeuta, he aprendido que la presencia incondicional y la compasión nos ayudan a sostener incluso los dolores más profundos.

Diez años de terapia me enseñaron a escuchar mi cuerpo, cuidar mis necesidades y abrazarme a mí misma con aceptación.
Al buscar alivio para el dolor físico, descubrí el poder del descanso, el Yin Yoga y la conexión mente-cuerpo.
A través de cientos de horas de yoga, meditación y prácticas somáticas, aprendí a liberar la tensión acumulada y apoyar la regulación del sistema nervioso.
Del budismo, el mindfulness y la danza, he aprendido que aliviamos el sufrimiento no forzando el cambio, sino volviéndonos presentes, libres y abiertos a la vida tal como es.
Mi enfoque es cálido, arraigado y humano: crear espacios donde las personas puedan bajar el ritmo, reconectar consigo mismas y sentir la seguridad suficiente para simplemente ser.
